viernes, 24 de febrero de 2017

Febrero - De plata

Llegas como la chica de las películas, esas con las que conocerse en un vagón en los trenes de huida o dando paseos infinitos por las calles de Viena, o Florencia. Un estallido tranquilo en febrero. Llegas como una broma de la vida, una travesura cerca del final del camino. Un cañonazo a la realidad que he ido tejiendo con esmero con los años. Mi adolescente interior te observa sobrecogido, el adulto sonríe y clava los talones en el suelo, preparándose para el envite. Un último desafío, una invitación a la carretera nunca tomada. De plata tu tierra, de plata tu pelo, de plata tus balas. Si te pones seria, si te concentras resuena el salón con tus pasos. Si hablas, despliegas tus sueños en el aire con la cadencia de tus palabras y miradas. Mejor abrir las manos, que vuelen el humo y las ensoñaciones. Que siga su camino y la tormenta pase de largo. _________________________________________________________________________________

 Segundo mes. Son balas de plata cruzando la niebla, sin encontrar blanco. Un banco de sentimientos replicado y disperso, ninguna diana demasiado grande como para poder impacto. Latente rabia, soterrada; un dogma: sin exigencias, sin ruido, sin drama. Demasiado ya. No más cuentas emocionales a fondo perdido, ni paciencia, ni aguante. Fan de las vibraciones positivas, nada más, el super-desarrollo de la conciencia que evitaba ataques. Si de castigos emocionales se pudieran llenar cupos, me siento como si tuviera una cartilla entera. Tiempo de descansar. Descansar pero seguir viviendo, esquivando las balas, abrazando al pistolero. Qué es el tiempo sin algo de interés. De plata tus silencios y sueños.

sábado, 14 de enero de 2017

I - Enero

Me he comprometido a escribir al menos 12 textos este año.
Textos, textos, de los de verdad,
de esos que al escribirlos dejas algo tuyo y te cambian aunque sea un poco.

Estaba pensando en cómo escribir un texto de enero.
De casa fría y paredes blancas.
Podría ser alegre: aún en invierno hay calor bajo el frío o en el movimiento,
aunque...
más bien creo que voy a cambiar el orden.
Me apetecen más palabras de verano o de primavera:
calor, aire, mar, arena.
Conducir lejos, cruzar la frontera, viajar.
Dormir en cualquier pueblo, acampar en la playa,
hacerse 200 kilómetros solo para bailar.
Los festivales, las fiestas,
las conversaciones con una shisha en la terraza.
Inspirar profundo
y que la espiración sea regocijo.
Que no haya prisas ni reproches,
solo estar.

La cigarra almacenaba en primavera para comer en invierno.
Yo atesoro en invierno para disfrutar en primavera.
Paso a paso, con cuidado, despacito para no resbalar.

No sucumbir al frío ni al consuelo fácil.
Cuidar las semillas para que crezcan fuertes
y estar preparados.
El sol volverá a llegar


sábado, 31 de diciembre de 2016

Feliz 2017

Otro año más. Este realmente no ha sido un año de metamorfosis ni de grandes cambios, para nada. Ha habido cambios, claro, como siempre, pero comencé avanzando y he terminado avanzando. Me he reforzado en lo que creo, aprendido cosas que no sé y a matizar algunas de las que ya sabía. Valorando cada vez más lo que creo que tiene valor, y despreocupándome de lo demás.

Alguien que llegó y se fue, dejándome un golpe más fuerte, un golpe más realista, un golpe más preparado, y muchas personas que llegaron y están y si se van, tras haber aportado, vendrán más. El resto sigue ahí, la piedra base en la que apoyar la espalda de vez en cuando.

Me he vuelto mejor en lo que hago, en cada ámbito. No veo peligros ni tormentas en el horizonte, o barros de donde no pueda salir. Quizás las cosas que quiero tarden en llegar, pero mientras sé que puedo disfrutar del camino. Libre. Lo importante es ser libre.

Siempre me imaginé los 28 como ese año en que has alcanzado el punto óptimo de madurez dentro de la juventud. 28, vamos a comprobarlo.

martes, 27 de diciembre de 2016

Por un momento

Por un momento, todo se ha tambaleado. Un temblor, una congoja como hacía mucho tiempo que no sentía. En ese momento te asalta el temor de que se venga todo abajo. De que se acabe viniendo abajo esa estructura vital tan fuerte, con la que se han estrellado mil intentos de minar la moral. De ser otro fraude más, otro juguete roto esperando a que se acabe la cuerda. De no ser nada por mí mismo.

El golpe ha sido duro, mucho, para qué negarlo.

Pero aquí estoy.

Entonces, he recordado. Yo ya estaba antes de todo. Vengo de muy lejos, ya existía antes de conocer a ninguna de las personas que tengo hoy en día. No tengo grandes traumas en mi vida, cierto, pero tampoco he caído. Nunca he sido incapaz de levantarme solo. Y no tengo intención de cambiar ahora. El golpe ha sido duro, pero todo sigue en pie. Y lo va a seguir estando. Por mí.

jueves, 22 de diciembre de 2016

2:16

Reflexión 1 de estas Navidades: Mi madre me dice que de pequeño, se podía saber que se avecinaba tormenta cuando torcía el gesto porque había algo que me había parecido injusto

2) Definitivamente me veo atraído por el modelo "muñeca rota" de persona. Nota mental: comprobar primero que a) esa persona sabe que lo está, b) actúa para controlarlo

3) La libertad para sentir y vivir conexiones sienta de fábula. Recuperar o establecer esas conexiones, también

lunes, 12 de diciembre de 2016

Disfuncionalidad

Hago cosas retorcidas. Estrictamente legales, no malvadas, pero antinatura. Que me convencen de que los que me acusan de robot tienen razón, que soy disfuncional. Porque he entendido que si exterminas los sentimientos positivos, las ilusiones, lo malo deja de doler también. Después paso el resto del tiempo ayudando a los demás en la medida que puedo, más allá de lo que las convenciones consideran normal. Así calmo mi conciencia, pongo el peso en el otro lado de la balanza. Sigo adelante. Sin dolor, sin ilusión, con la conciencia tranquila, en paz.

domingo, 4 de diciembre de 2016

¿Alguna vez te han dejado?

- ¿Alguna vez te han dejado?
- No, nunca me han dejado. Algún rollo sí, pero relaciones no                      
- ¿Y por que crees que nunca lo han hecho? Porque todas tus rupturas iban precedidas por malas rachas para las dos partes                      
- Diversidad de motivos. Uno de ellos es que suelo estar con personas dependientes o que desarrollan dependencia a la relación Otro es que la relación les compensa, que saben que las cuido y me entrego a ellas, en lo bueno; y en lo malo permanezco fiel y honesto, y nunca cruzo lineas que no he de cruzar. Finalmente, porque suelo "adelantarme" y dejar la relación en cuanto no tiene salvación.  La mayoría de las personas esperan mas. También porque saben que conmigo no hay mareos... si me dejan, se acabó